Para nuestra buena fortuna cuando el Chef Carmine regresó al Ecuador se encontró con una vieja amistad que estaba saliendo del país y quien había iniciado la construcción de un nuevo restaurante, los sabios dicen que se debe dejar trabajar a la providencia y en este caso así fue. Al poco tiempo abría sus puertas el Ristorante Carmine en Quito, dentro de una restaurada casa Republicana que mira hacia una pequeña pero antigua plaza dentro del barrio “La Mariscal” en la cual existen árboles centenarios y un hermoso jardín, desde la parte exterior de la casa parece como que un pedazo de Europa ha sido trasladado a Ecuador y desde lo interior se siente como si uno estuviese comiendo dentro de un excelente restaurante de Italia.